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¿Cómo cambia la alimentación mientras nos hacemos mayores? 2016-08-22
 

Si bien es cierto tenemos variaciones a lo largo de la vida, y por ende nuestra alimentación debe ir al unísono con la edad.



Los niños, por ejemplo, deben su buena nutrición a unos hábitos adecuados alimentarios, para así también poder prevenir ciertas patologías a corto y largo plazo, entre las cuales podríamos encontrar desnutrición, diabetes, hipertensión, anemia, obesidad, entre muchas otras. Debemos recordar también que el dicho "eres lo que comes" es muy cierto, así que debemos inculcar a nuestros hijos desde muy pequeños muy buenos hábitos alimentarios y de vida. 



 



Las primeras etapas de la vida son fundamentales para que los seres humanos formen todo su sistema inmunitario y para también evitar patologías que se pueden dar por un consumo deficiente o excesivo de ciertos alimentos y/o nutrientes. 



Las necesidades nutritivas en la adolescencia vienen marcadas por los procesos de maduración sexual, aumento de la talla y el peso. Estos procesos requieren una cantidad elevada de energía y nutrientes provenientes de los alimentos que se consumen en la dieta.



Los requerimientos nutricionales de los adultos sanos pueden considerarse los mismos en un rango de edad entre los 19 a los 60 años (en promedio). En esta etapa de la vida la alimentación es enfocada principalmente a mantener una correcta función de nuestro organismo y a prevenir la aparición de enfermedades que pueden surgir por una deficiente o excesiva ingesta de alimentos y/o nutrientes. Las principales enfermedades serían de tipo cardiovascular, obesidad, osteoporosis, diabetes, entre otras. 



Cuando la persona cumple los 60 años de vida, las necesidades de energía (provenientes principalmente de los carbohidratos) tienden a disminuir gradualmente (varía según los hábitos de cada persona), especialmente al reducir la práctica de actividad física bien sea por pereza, cansancio, recomendación médica, alguna patología, etc. No obstante, los aportes de nutrientes deben ser casi los mismos, o en algunas ocasiones superiores a los que a llevado el resto de su vida, de ahí que muchos médicos recomiendan el consumo de suplementos nutricionales como pastas, polvos, inyecciones, etc. 



El I Estudio Lidl -«5 al día»- devela algunos datos recogidos a través de su encuesta: a ellas les cuesta menos cuidarse, y las personas que ya han cumplido el medio siglo prefieren la fruta frente a las hortalizas o la verdura.



 



Las mujeres, en general, tienen unos hábitos más saludables respecto a los hombres, lo que se demuestra en que ellas consumen más fruta y verduras que el género masculino.



Un 47 por ciento de las españolas toma fruta fresca varias veces al día, casi 10 puntos sobre el consumo de los hombres, que se sitúan en el 38 por ciento. En el caso del consumo de verduras y hortalizas frescas, las mujeres están nuevamente por encima de la media en consumo -29 por ciento lo hace varias veces al día-, 15 puntos por encima de los hombres.



Además, las mujeres han aumentado significativamente su consumo de frutas en los últimos 5 años respecto de los hombres. Ellas comen más fruta entre horas y tienen tendencia a consumirlas fuera del hogar, como en el trabajo o en la playa.



Con la edad, sube la fruta y bajan las hortalizas



El estudio de Lidl revela un dato significativo. El consumo de fruta fresca aumenta a partir de los 50 años, dato que podría relacionarse con la tendencia a aumentar el cuidado de la salud con la edad. En concreto, un 50 por ciento de los mayores de 50 años afirma tomar fruta fresca varias veces al día, por encima de la media (43 por ciento) y del consumo entre los 18 y 30 años (34 por ciento). En relación a esta última franja de edad, el estudio también refleja que este colectivo es el que ha aumentado más su consumo de fruta respecto a hace 5 años (64 por ciento).



No ocurre lo mismo con las verduras y hortalizas. El mayor consumo se produce entre los 30 y 40 años, y baja de forma significativa a partir de los 50 (17 por ciento).



Fuente: SaludFísicayMental


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